"Allí, donde encontré seres vivos,
encontré la voluntad de poder".
-Friedrich Nietzsche-
Cada día y cada tarde,
como una antorcha blanca,
tus calles se encienden de vida.
En ellas se esparce
el discurrir de las horas
como bandadas de pájaros
que, a media luz, se alejan
en espesas gotas, pro tempore
acumuladas
y devueltas a sus orígenes:
en cada costura,
en cada espacio vital,
en cada línea divisoria
de las cumbres que te atrapan.
Tú, gran Zulema,
que guardas en tu vientre
llanto y recuerdo
de rosas cautivas,
serás quien me lleve a la luz
cuando al final del trayecto
el azul me confunda.
PeBoReFebrero2018
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