No crecieron los lirios
en el valle de mi vientre.
Se perdieron
en el colector interminable
de la esperanza;
desechos de la vida que guarda el mar.
La eternidad
constante y consciente
presurosa y plácida,
se reserva el derecho
-incongruente y libre-
de dejar paso
al para siempre o jamás.
Sabe que ganará esta guerra
porque somos perdedores
de todas las batallas.
Y allí nos encontraremos,
entre cenizas y versos volátiles,
entre recuerdos de vida y muerte,
entre burbujas de nada...
#PeBoReOct2018