De vez en cuando recibe un golpe en el bajo vientre. Será que está preñada de malos tiempos. No se lamenta de nada, pero le duele todo. Combate, como puede, el lastre que le ocupa tanto espacio, y espera que, poco a poco, se vayan aflojando los hilvanes que sostenían un roto como un remiendo.
Solo tiene que apresurar los bolsillos y vaciar el paso.
#PeBoRe23.01.19