domingo, 15 de diciembre de 2019

OVEJAS DE PAPEL

     A veces me quita el sueño los cristales rotos de un poema por hacer.  Enciendo la luz y paseo por mi cuarto como si fuera un parque diminuto.  Las palomas salen a mi encuentro y yo no tengo nada que darles.  Sé que me piden cosas, pero no las entiendo.  Ya no quieren comida.  Quizás prefieran un poco de intimidad.  Hay tantas que no saben qué hacer ni adónde ir.  Es de noche y me dan ganas de decir:  luz y taquígrafos, pero nada bueno sale de este cansancio por donde se abren todas mis cicatrices y se diluye el perfume de ayer.

     Las palabras reposan en los estantes y mis manos de buitre se esconden hasta mañana en esa planicie donde plácidamente pacen los versos como ovejas de húmedo papel.


#PeBoReDic19