A veces, lo mejor de mí mueve el esqueleto, y deja caer los versos, como si fuera un árbol con las manzanas a punto.
A veces, yo, por mí, nada valgo, y me acalora el aplauso de quienes me quieren y hasta el de algún desconocido.
No está bien saltarse los semáforos del sentido común ni hacer caso a los demonios. Tampoco es bueno dejar espacio a los alaridos del miedo ni al óxido perfumado.
Hoy por hoy soy todo lo que tengo y agradezco a la vida que me pusiera en este camino.
#PeBoReOct18
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