Siempre supe
que el océano de la vida
se derramaría
sobre mis hombros cansados.
Por eso, aquel amanecer,
corté el hilo rojo
de mi otoño sucumbido;
florecí, como el cerezo,
para vestirme de blanco
y no ser,
el fruto insustancial
y rocoso de una noche
de invierno.
#SigridJly2019
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