Devolver a su lugar de origen las cosas que tomé sin permiso.
Pedir perdón por toser en el teatro o estornudar en la iglesia.
Pintar de azul la pena de mis labios.
Beber un vaso de tequila.
Tragar
sin prisas
poco a poco...
Escupir cada tachuela clavada en la garganta,
para que ocupen, otro día,
el otro lado del infierno.
Y así, las rosas
volverán a ser de su color
cuando ya nada te duela tanto.
#SigridAbril2019
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